miércoles, 26 de diciembre de 2012

Viaje introspectivo #1

Desde hace algunos días, mi cabeza gira dentro de un cubo vacío llamado "Yo"
Sabes, cada pared tiene lineas de expresión acompañadas de texturas voluptuosas que pueden cautivar tu atención.
Texturas densas y repetitivas. Durante el viaje en el cubo, el angulo cambia
y parece que las líneas cambian su forma y sentido pero es un error; ¡SIEMPRE ES IGUAL!
Cada expresión ha sido horadada con una mezcla de amor, dolor, sinsabor, alegrías, logros alcanzados y otros frustrados. La melodía que escuchas en el interior es tan cambiante que duele. Pareciera una gran rapsodia compuesta por un músico amateur que combina con osadía los patrones rítmicos más inusuales y absurdos en un track de solo 23 segundos.
El cubo tiene un espacio imposible de cuantificar, pues pareciera que su extensión territorial es semejante al lienzo que sostiene las estrellas, sin embargo, en algunos momentos el espacio se reduce a una semilla de algodón. Lo más interesante es que solo han ingresado un par de personas al cubo; el Creador del cubo y "Yo".
Hoy, no encontré al Creador en el cubo. ¿Qué paso? ¡No lo se!
Su olor tan acogedor aún se percibe en el ambiente, de hecho, es muy parecido a la fragancia que produce el café que se sirve en las mañanas lluviosas.
Mi vista recorría con añoranza la pared que se encuentra cerca de la arista principal, pared en la que encontré los retratos de mis verdaderos anhelos. Anhelos llenos de agradecimientos y amor genuino a quien creo el cubo.
Quiero reparar cada pared dañada pero pareciera que estoy lisiado y mis manos carecen de fuerza.
Por otra parte, mis alfombras bordadas con expectativas altas siguen intactas, las lamparas incandescentes que ha encendido cada persona en mi ser, aún alumbran con intensidad.
La inclemencia del clima  también azotó mi azotea y para ser claro, hablo del sudor del cielo . Me encanta ver cada "soldadito" peleando por llegar primero que su compañero al lindero de la ventana mientras resbalan con su increíble esencia conocida como H2O pero mi techumbre se queja con regularidad pues su ser se agrieta constantemente por el bombardeo del cielo.
Hoy dejo de pertenecer al tiempo y espacio para convertirme en un espectador...

miércoles, 13 de junio de 2012

Puntos de Inflexión


En la última semana me di cuenta que existen 2 tipos de cambios en la vida:

1.- Cambios radicales: Aquellos que son abrumadores, drásticos. Sean inesperados o suscitados, provocan un trastorno tal, que se vuelven incomprensibles para el entorno e incluso para el individuo mismo. Estos cambios son realmente extraños y poco frecuentes.

2.- Cambios graduales: Aquellos que se van dando en el camino, casi imperceptibles, se generan de una forma tan sutil y se suscitan en un lapso de tiempo difícil de medir. A estos cambios estamos acostumbrados y son muy comunes en la vida diaria.

Mi pregunta es: ¿CUÁNDO SER RADICAL?  

Sabes, hace un par de días comprendí que decidir hacer cambios radicales en la vida (relaciones personales, conceptos concebidos a través del tiempo, hábitos, etc) te lleva a un entendimiento tan magno sobre algunas cosas como: tu dependencia a aquello que quieres cambiar o debes hacer que mute, lo extenuante que se vuelve el olvido y la negación a ti mismo. 
Lo peor no termina ahí, pues ahora tienes la capacidad de observar quien eras y en quien te convertiste, lo cual pone las cosas en un plano tan complejo y abrumador que resulta fácil dejar las cosas como están y dejar todo en manos de lo paulatino.

Es justo ahí donde entra el radicalismo, cuando sabes que es muy difícil imaginar tus días sin aquello que, sin darte cuenta te minó, te abolló y colaboró a que tus acciones y decisiones erraran. Solo cabe aclarar algo, CADA INDIVIDUO ES RESPONSABLE DE SUS ACCIONES Y CULPAR ALGO EXTERNO POR ELLAS, SERÍA UNA ACTITUD IRRESPONSABLE Y NEFASTA. Estoy consciente, existe en la tierra el factor  “algo/alguien” que se convierte en un agente detonante de error y la única forma de liberarte de ello es: ¡ser tajante en tu decisión y cortar de tajo todo!

Déjame infórmate de algo ¡DUELE Y MUCHO! Pero después de un tiempo resulta tan reconfortante saber que tienes la oportunidad de cambiar las cosas y recuperar el tiempo perdido. Para mí, esta experiencia marco de manera drástica mi existencia. Ahora puedo ver quien soy por mí mismo (menos que nada), quien soy por gracia (la parte más fenomenal de todo) y que puedo llegar a ser si pongo en primer lugar la terquedad prosiguiendo en un camino que de antemano sé su final, un despeñadero.

El cambio radical está diseñado para tomar fuerza del poderoso, cuyo nombre es “EL GRAN YO SOY”. El cambio radical está calculado bajo una ecuación que tiene varias incógnitas y una sola respuesta: El Padre de las luces.
El cabio radical primero se produce en la regeneración - renovación de tu mente y como consecuencia, comienzas realizar una serie de acciones que te llevan al cambio.

El ingrediente indispensable es la decisión…




miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Tiempo sin causa?

Me es realmente complicado entender ¿Porqué mido el tiempo en personas?
Estos últimos días tuve la no fortuna de darme cuenta de esta nefasta situación. Mido mi tiempo en personas, en compañías, en conversaciones, es decir; mi vida se invierte día con día en otro ser viviente...

¡Qué nefasto! ¡Que hostigante y embarazosa situación!

El solo hecho de pensar que mis minutos transcurridos sobre esta tierra están invertidos en otros seres humanos tan imperfectos, defectuosos como yo e incluso, muy opuestos a mi, me hace pensar que todo este tiempo se ha ido a la basura y cada segundo que transita por mis venas se esfuma de la manera más ridícula existente sobre la faz de la tierra.

Pero luego entendí que cada persona, cada conversación, cada situación especifica con esas masas creativas y parlantes me han llevado a ser lo que soy. De alguna u otra manera, cada ser va dejando un rastro en mis días (buenos y malos) y estos me ayudan a visualizar el futuro que espero y el que quiero evitar.

Después de todo no es tan malo que mis años estén transcurriendo a lado de tantas personas que al igual que yo, tienen un destino por alcanzar y no solo viajamos juntos también existe un especie de re-alimentación, ya que mi existencia succiona parte de su vida y en caso estricto ¡no tengo razón ni argumentos validos para quejarme!

Así que aprovecho para agradecer a cada ser viviente que me ha otorgado la oportunidad de aprender de su poca o mucha experiencia.
Por cierto, si tuviera que elegir una forma en la cual pudiera medir el tiempo sería a través de personas...