miércoles, 13 de junio de 2012

Puntos de Inflexión


En la última semana me di cuenta que existen 2 tipos de cambios en la vida:

1.- Cambios radicales: Aquellos que son abrumadores, drásticos. Sean inesperados o suscitados, provocan un trastorno tal, que se vuelven incomprensibles para el entorno e incluso para el individuo mismo. Estos cambios son realmente extraños y poco frecuentes.

2.- Cambios graduales: Aquellos que se van dando en el camino, casi imperceptibles, se generan de una forma tan sutil y se suscitan en un lapso de tiempo difícil de medir. A estos cambios estamos acostumbrados y son muy comunes en la vida diaria.

Mi pregunta es: ¿CUÁNDO SER RADICAL?  

Sabes, hace un par de días comprendí que decidir hacer cambios radicales en la vida (relaciones personales, conceptos concebidos a través del tiempo, hábitos, etc) te lleva a un entendimiento tan magno sobre algunas cosas como: tu dependencia a aquello que quieres cambiar o debes hacer que mute, lo extenuante que se vuelve el olvido y la negación a ti mismo. 
Lo peor no termina ahí, pues ahora tienes la capacidad de observar quien eras y en quien te convertiste, lo cual pone las cosas en un plano tan complejo y abrumador que resulta fácil dejar las cosas como están y dejar todo en manos de lo paulatino.

Es justo ahí donde entra el radicalismo, cuando sabes que es muy difícil imaginar tus días sin aquello que, sin darte cuenta te minó, te abolló y colaboró a que tus acciones y decisiones erraran. Solo cabe aclarar algo, CADA INDIVIDUO ES RESPONSABLE DE SUS ACCIONES Y CULPAR ALGO EXTERNO POR ELLAS, SERÍA UNA ACTITUD IRRESPONSABLE Y NEFASTA. Estoy consciente, existe en la tierra el factor  “algo/alguien” que se convierte en un agente detonante de error y la única forma de liberarte de ello es: ¡ser tajante en tu decisión y cortar de tajo todo!

Déjame infórmate de algo ¡DUELE Y MUCHO! Pero después de un tiempo resulta tan reconfortante saber que tienes la oportunidad de cambiar las cosas y recuperar el tiempo perdido. Para mí, esta experiencia marco de manera drástica mi existencia. Ahora puedo ver quien soy por mí mismo (menos que nada), quien soy por gracia (la parte más fenomenal de todo) y que puedo llegar a ser si pongo en primer lugar la terquedad prosiguiendo en un camino que de antemano sé su final, un despeñadero.

El cambio radical está diseñado para tomar fuerza del poderoso, cuyo nombre es “EL GRAN YO SOY”. El cambio radical está calculado bajo una ecuación que tiene varias incógnitas y una sola respuesta: El Padre de las luces.
El cabio radical primero se produce en la regeneración - renovación de tu mente y como consecuencia, comienzas realizar una serie de acciones que te llevan al cambio.

El ingrediente indispensable es la decisión…