En la última semana me di
cuenta que existen 2 tipos de cambios en la vida:
1.- Cambios radicales: Aquellos que son abrumadores, drásticos.
Sean inesperados o suscitados, provocan un trastorno tal, que
se vuelven incomprensibles para el entorno e incluso para el
individuo mismo. Estos cambios son realmente extraños y poco frecuentes.
2.- Cambios graduales: Aquellos que se van dando en el camino,
casi imperceptibles, se generan de una forma tan sutil y se
suscitan en un lapso de tiempo difícil de medir. A estos cambios estamos
acostumbrados y son muy comunes en la vida diaria.
Mi pregunta es: ¿CUÁNDO SER RADICAL?
Sabes, hace un par de días comprendí que decidir hacer cambios
radicales en la vida (relaciones personales, conceptos concebidos a través del
tiempo, hábitos, etc) te lleva a un entendimiento tan magno sobre algunas cosas
como: tu dependencia a aquello que quieres cambiar o debes hacer que mute, lo
extenuante que se vuelve el olvido y la negación a ti mismo.
Lo peor no termina ahí, pues ahora tienes la capacidad de observar
quien eras y en quien te convertiste, lo cual pone las cosas en un plano tan
complejo y abrumador que resulta fácil dejar las cosas como están y dejar todo
en manos de lo paulatino.
Es justo ahí donde entra el radicalismo, cuando sabes que es
muy difícil imaginar tus días sin aquello que, sin darte cuenta te minó, te
abolló y colaboró a que tus acciones y decisiones erraran. Solo cabe aclarar
algo, CADA INDIVIDUO ES RESPONSABLE DE SUS ACCIONES Y CULPAR ALGO EXTERNO POR
ELLAS, SERÍA UNA ACTITUD IRRESPONSABLE Y NEFASTA. Estoy consciente, existe en
la tierra el factor “algo/alguien” que
se convierte en un agente detonante de error y la única forma de liberarte de
ello es: ¡ser tajante en tu decisión y cortar de tajo todo!
Déjame infórmate de algo
¡DUELE Y MUCHO! Pero después de un tiempo resulta tan reconfortante saber que
tienes la oportunidad de cambiar las cosas y recuperar el tiempo perdido. Para mí,
esta experiencia marco de manera drástica mi existencia. Ahora puedo ver quien
soy por mí mismo (menos que nada), quien soy por gracia (la parte más fenomenal
de todo) y que puedo llegar a ser si pongo en primer lugar la terquedad prosiguiendo
en un camino que de antemano sé su final, un despeñadero.
El cambio radical está diseñado
para tomar fuerza del poderoso, cuyo nombre es “EL GRAN YO SOY”. El cambio
radical está calculado bajo una ecuación que tiene varias incógnitas y una sola
respuesta: El Padre de las luces.
El cabio radical primero se produce
en la regeneración - renovación de tu mente y como consecuencia, comienzas
realizar una serie de acciones que te llevan al cambio.
El ingrediente indispensable es
la decisión…